jueves, 28 de junio de 2012

Planes B Press - 2 - Héctor Gómez Herrero


Saludos, seres de otra época,
Hoy en Planes B Press tenemos el honor de contar con Héctor Gómez Herrero, autor de ‘Galatea’, uno de los relatos publicado en el Plan B 0.0.

Su relato, de ambientación Steampunk, relata el dilema moral que representa la creación de maquinaria de apariencia humana, planteando preguntas ¿Es lícita la creación de androides humanos? ¿Significan la sustitución y por consiguiente la disminución de puestos de trabajos humanos? O ¿facilitaría los trabajos más duros?

Pero en lugar de lanzar las preguntas al aire, será mejor que nos conteste Héctor.

Muy buenas, Héctor, antes de empezar a analizar tu relato, creo que a nuestros lectores les gustaría saber más cosas a cerca de ti. ¿Cómo te introdujiste en el mundo de la literatura?
                Siempre fui un niño de libros. Una de mis tías tenía una librería y solía regalarnos libros. Y en mi casa había también estanterías llenas de libros porque mi padre leía mucho, así que el leer era algo natural. A escribir no empecé hasta los diez años. Recuerdo un poema que aún tengo guardado y que ahora me parece muy inocentón e infantil con la perspectiva de los años. Recuerdo que lo escribí (probablemente para clase) me subí al aparador de la cocina y se le recité a mi familia. En aquel momento supe que quería ser escritor, que quería contarle historias al resto de la gente. Y curiosamente, pese a lo que pasa con los niños que un día quieren ser astronauta y al siguiente bombero o futbolista esa convicción pervivió a los años. Y aquí estamos, intentándolo aún.

Si tuvieses que elegir un género literario, ¿En cuál te sentirías más cómodo, escribiendo?
                No suelo ceñirme a un género y escribo según me va pidiendo la historia sin problema para mezclar toques de terror en medio de una historia más fantástica o una pizca de novela romántica en ciencia-ficción. Aun así, creo que donde me encuentro más cómodo es en el cuento. Es probablemente el género que más leo, cuento tradicional y cuento popular. Así que es lógico que casi siempre mis relatos tengan pinceladas de cuento del de antes, cuando las niñas eran devoradas por lobos o a la abuela de alguien era cocinada y servida a su familia. Ese cuento en parte idílico, en parte amargo y terrible.

 ¿Y leyendo? ¿Qué libro nos recomendarías?
                Leyendo ya lo he dicho. Leo sobre todo cuento popular y libros de mitología. En el terreno de la novela leo mucha fantasía. Aunque curiosamente suelo huir de la fantasía épica y escoger obras más cercanas a la fantasía urbana o al dark fantasy. Aunque eso no quita que de tanto en cuando lea algo de ciencia-ficción o novelas que no sean de género.
                ¿Una recomendación? Dependería del género. Si es fantasía creo que la mejor obra que ha caído en mis manos de lo que llevamos de siglo sería
Jonathan Strange y el Señor Norrell de Susanna Clarke, que es una maravilla en lo que a ambientación y mezcla de géneros se refiere. Y si ya tenemos en cuenta el impresionante entramado de historias y personajes que la configuran es algo sencillamente apabullante.

Y si hablamos de tu relato, ¿He de suponer que te inspiraste en el mito griego de Pigmalión  y Galatea para escribir tu relato? “El escultor que creó una estatua humana tan sumamente hermosa, que se enamoró de ella y a la que los dioses terminaron por conceder vida”.
                La idea era justo ésa, escribir una versión de Pigmalión y Galatea en clave steampunk. De hecho los personajes principales tienen nombres que de forma más o menos evidente homenajean a sus contrapartidas mitológicas. Ha sido mi primer intento en el género, así que espero haber estado a la altura.

¿Hemos de suponer entonces que te gusta la mitología?
                Me encanta. Y siempre que puedo trato de ampliar mi conocimiento con lecturas sobre mitologías de las que aún sé poco o nada.

¿Te mojarías un poco y nos darías tu opinión acerca del dilema moral que expones en Galatea? ¿Crees que un androide facilitaría el trabajo humano, o complicaría más el panorama laboral, reduciendo los puestos de trabajo?
                El dilema que sugiere la Doctora Krete justo al principio del relato surgió de forma natural e inesperada, realmente fue el personaje  quien lo planteó más que yo de forma consciente. Habría que encontrar un punto medio. Saber dónde el androide facilita el trabajo y dónde se necesita la mano de obra humana y consciente, en qué trabajos no puede ser útil un sistema únicamente mecánico como es esta Galatea. Es evidente que aun así habría puestos de trabajo que se perderían (que se han perdido de hecho a lo largo de la historia) en favor de máquinas, lo hemos visto en todo tipo de fábricas cada vez que se ha mecanizado una industria. La economía nunca es algo fácil. Tal vez la pérdida de esos puestos en favor de máquinas mucho más eficientes genera en algunos casos unos beneficios y una riqueza que a medio plazo permite crear puestos de trabajo mucho más cómodos y mejor pagados. Tal vez en otros es justo lo contrario y provocas un efecto dominó que termina destruyendo muchísimos más empleos al haber una pérdida de poder adquisitivo en una comunidad y al final termina siendo algo irreparable. Nunca he sido muy bueno viendo la imagen de conjunto en esta clase de sistemas económicos, y creo que viendo los tiempos que estamos viviendo justo ahora en los que a todos nos ha quedado claro que el más mínimo cambio puede poner en jaque todo un sistema sólo puedo estar seguro de que el cambio de humanos por androides debería estudiarse con mucho cuidado y a un nivel muy exhaustivo. Y no creo que fuese algo que pudiera hacerse a gran escala.

Galatea, tu androide, se mueve con un mecanismo semejante al de los antiguos gramófonos, ¿de dónde sacaste la inspiración para crear ese mecanismo?
                Sabía que Galatea tenía que ser un robot si quería que el relato se acomodase a la estética steampunk y no terminase siendo de fantasía, pero no quería una simple máquina de vapor, así que tenía que encontrar un sistema distinto, algo que tal vez fuera un poco más llamativo. La idea del disco de vinilo se me ocurrió de repente, por medio de una asociación de ideas un poco peculiar. Recordé que a veces el sonido puede quedar grabado (aunque no pueda recuperarse) al usar un torno de alfarero cuando se trabajo con barro como el que formaba a la Galatea original. Obtienes un cilindro (más o menos) en lugar de un disco, pero el sistema es similar. Así que, tras comprobar que las fechas de invención del gramófono cuadraban con el tipo de ambientación que quería para el relato, sólo me quedó desarrollar un poco la idea cuando el Doctor Mally explica como funciona Galatea.

Y para ir terminando esta entrevista, dinos ¿Qué podemos esperar de Héctor Gómez? ¿Veremos algún relato más?
                Tengo un par de relatos que me gustan bastante en el cajón de cosas que me quería poder encajar en alguna antología, pero últimamente cada vez que me siento a escribir estoy más cerca de la novela corta que del relato, así que es algo difícil darles salida.
De todas formas siempre trato de estar al tanto de nuevos proyectos interesantes (como este mismo) y trato de colarme en todos los que puedo, ya sean concursos o antologías.
También está ahí mi web (
http://inthenameofgoth.com/hectorgomez/) en la que tengo colgados varios relatos, o mi cuenta en Twitter (https://twitter.com/#!/cuentosminimos) donde con mayor o menos inspiración trato de escribir un microrrelato al día.
                Espero que algún día podamos esperar que acabe alguna novela. Y mejor aún, que me la publiquen.

¿Deseas añadir algo más?
                Nada por mi parte, sólo decir que espero que tanto Ácronos como los Planes B tengan una muy larga vida editorial. Y que ésta no sea la última vez que yo participe en alguno de ellos.
                
Y ahora, para ambientar un poquito esta entrevista, os dejamos con un video musical estrechamente relacionado con ‘Galatea’. El video se llama Turn me On, de David Guetta con Nicki Minaj.

¡¡¡Disfrutad!!!


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