miércoles, 8 de agosto de 2012

Planes B Press - 6- Pablo Begué


El turno de entrevista le toca esta semana a Pablo Begué, autor de Crónica de un desfalco en el volumen 0 de Plan B.
Antes de nada, Pablo, ¿desde cuándo eres escritor y qué temas tratas principalmente en tus escritos?
Pregunta difícil, la verdad. Si como escritor consideramos escribir para el colegio o cosas similares, pues desde los 10 años, aunque de pensar en escribir algo más grande, supongo que desde los 16 o 17, cuando se me empezó a pasar por la cabeza un personaje concreto, una ubicación, una trama... Y después de tres o cuatro años, hace más bien poco, terminé de darle forma a este proyecto, así que supongo que más que escritor soy “proyecto de”, que no es poco.

Hablemos ya sobre Crónica de un desfalco. ¿De qué trata, y qué pretendías contar en él?
Crónica de un desfalco habla de cómo René LeBeau, el cabecilla francés de una banda de ladrones de mediados del XIX, junto a Elmyr Biggs, un ignorado artista irlandés, Nico Baggio, un joven carterista italiano, y Anna Baker, una inteligente joven inglesa de buena posición, intentan (si lo consiguen o no sería spoilear a los lectores) robar una caja de piezas de arte mesopotámicas suplantando la personalidad de un empresario americano. Ése es el resumen.
La realidad es que detrás hay una historia, que puede no ser la más steampunk del mundo, pero que habla de algo que casi nunca (o eso creo yo) se plantea en este universo anacrónico, que es la lucha del hombre contra la máquina, de cómo afecta a ciertas personas que el siglo XIX se vaya viendo industrializado más aún de lo que fue en realidad. Además de que también creo que habla de algo que se intenta muchas veces, que es la universalidad del Steampunk mediante una banda tan variopinta.

Además, es parte de un proyecto más grande, ¿no es así?
Sí. Bueno, algo así. El original era un relato breve, bastante más breve que el que ahora se puede leer, después se alargó a algo parecido a lo que tenemos ahora, y un tercer paso fue crear una trama completa a su alrededor. En principio esta trama iba a ser una especie de novela por entregas, al estilo de las novelas del siglo XIX publicadas en periódicos y revistas, como el ejemplo del Strand con Sherlock Holmes, y se iba a publicar de manera mensual en otro proyecto que al final se vino abajo, así que cuando surgió Ácronos me decidí a retomar el relato breve ampliado y pensé que podía ser una buena idea. Al final quedó fuera, pero ha terminado viendo la luz, y eso me alegra.
Crónica de un desfalco como novela tenía una trama mucho más amplia, donde veíamos cómo se desarrollaba la relación entre Nico y Anna, un René padre de familia y a la vez hijo de otra, una subtrama para Elmyr bastante emotiva... Y claro, habiendo ladrones, tenía que haber policías, y es ahí donde aparecía la figura de Rémy Luckett, un policía viudo recién incorporado a Scotland Yard con un hijo en plena adolescencia. Creo que es más bien una novela de personajes donde al final los policías no eran tan buenos y los ladrones no eran tan malos.

¿Tienes algún proyecto más en mente del que nos quieras hablar?
Bueno... Tener tengo demasiados. Tengo ideas para novelas y para relatos breves para aburrir, pero hay dos proyectos principales. El primero es la versión aumentada de Crónica de un desfalco que os nombraba antes, y después está un proyecto que es el que mencionaba al principio y al que llevo dándole tantas vueltas, que se centra en... ¿Cómo definirlo? Una parodia de la obra de Conan Doyle, un Sherlock Holmes con mucha jeta, un Don Quijote de las novelas policíacas... En definitiva, un detective asesor vidente en contra de todo lo que su padre odiaba. Una comedia negra del XIX. Creo que esa seria una buena definición. Éste es en el que más intento trabajar, cerrando tramas, redondeando personajes... Y me gustaría que algún no muy lejano día viera la luz, así que en cuanto la acabe, os lo haré saber.
Y luego, dentro del mundillo de la pintura, que es algo en lo que llevo años, también ando mezclando la literatura del siglo XIX con formatos de carteles y pósters más típicos de la primera mitad del siglo XX y, de momento, están quedando cuadros curiosos. Algún día me gustaría tener suficientes para exponer, así que el día que lo haga, estáis todos invitados.

Crónica de un desfalco es tu primera aportación al proyecto Planes B pero no es lo único que enviaste a la convocatoria Ácronos, ¿verdad?
No, la verdad, y estoy bastante orgulloso de poder decir que participo en Ácronos aunque no sea como escritor al uso.
Cuéntanos, ¿qué papel juegas tú en el proyecto de la antología de 23 Escalones?
Supongo que hago el papel de “teórico del Steampunk”, de prologador. Como en todas las antologías, o casi todas, hay un prólogo explicando un poco el porqué de la antología o en qué consiste el tema. Por cuestiones de estudio, yo había hecho un ensayo sobre el porqué del movimiento Steampunk y qué ideas desarrollaba, y hablando con Josué Ramos, le pareció buena idea incluir una versión reducida del trabajo como prólogo, así que estuvimos trabajando mano a mano hasta dejarlo reducido a un tamaño considerable para poder incluirlo, y ahí está, prologando la primera antología de escritores de habla hispana sobre Steampunk. Definitivamente, sí, me siento orgulloso.

Hablando sobre retrofuturismos, ¿cómo fue tu primero contacto?

Bfff... ¿Mi primer, primer contacto? Érase que se era un día de 1995 en el que en el cine Palafox de Zaragoza proyectaban La ciudad de los niños perdidos, de Jean-Pierre Jeunet. Éranse que se eran unos padres que pensaron que, al incluir “niños perdidos” en el título, tendría que ver con Peter Pan y que sería una buena idea el llevar a su hijo de cuatro años a verla. Érase que se era una familia con un niño que lloraba de miedo en el cine... Aquél fue mi primer contacto, y supongo que al llorar no me enteré de mucho, pero quedaron dos cosas marcadas en mí para siempre, por un lado, el director francés, y, por otro, el Steampunk. Luego aparecieron en mi vida animes como Sherlock Hound o La vuelta al mundo de Willy Fog. Aunque de manera más consciente sería con unos 8 años, viendo en el cine Wild Wild West, con la silla de ruedas a vapor de Loveless o su gigante araña mecánica. En aquel momento no sabía qué era el Steampunk en sí, pero sabía que me gustaba. Después aparecieron Atlantis, La liga de los hombres extraordinarios, Van Helsing...Supongo que es un movimiento principalmente visual, así que es lógico que todo lo que encontrara en un primer momento fueran películas y series, y aunque sé que algunas personas las consideran mierda, hablando mal y pronto, les guardo mucho cariño por el simple hecho de habérmelo descubierto.

¿Y qué crees que pueden aportar a la gente tanto Ácronos como los Planes B?
Creo que pueden aportar lo que realmente están aportando. Desde hace un tiempo estamos viendo que el término “steampunk” está cogiendo una forma más fija en todo el mundo, y a nivel mundial, los países de habla hispana cada vez tienen más relevancia, o al menos son una comunidad numerosa, que siempre es importante. Por otro lado hay que tener en cuenta que la literatura en inglés siempre es más numerosa en movimientos así, pero cada vez se están traduciendo más y más autores al español, lo que hace que haya escritores, conocidos o no, que estén influenciados por estos autores americanos o ingleses. Así que Ácronos, como primera antología que reúne autores de habla hispana creo que está dando ese primer paso para darle la vuelta a la tortilla, para más que importar literatura que nos influencie, exportar obras que sirvan de referencia para otros autores, porque aunque haya hablado del intento de universalizar el Steampunk, siempre hay formas y formas de verlo. Nunca será igual la forma de verlo de un inglés con su famosa flema británica, que la de un americano, mucho más activo y desenfadado, o la de un español, que ajeno a lo sucedido en la Inglaterra victoriana o en el salvaje oeste, intenta comprenderlo desde otro punto de vista. Como digo, es sólo el primer golpe para una piñata que está a punto de explotar.

Para terminar, ¿quisieras añadir unas palabras para autores noveles o lectores interesados en los Planes B?
Voy a empezar la conclusión haciendo autopromoción de un blog de temática steampunk que llevo junto a mi pareja, así que os invito a pasar por Tea in the Clockwork Yard, que es donde vamos actualizando poco a poco con todo tipo de temas relacionados con estas nuevas revisiones del siglo XIX que van apareciendo.
A lo que me preguntas, tampoco soy quién para dar consejos a autores noveles, ya que yo también lo soy, pero creo que simplemente hay que tener las cosas claras, saber qué quieres decir y cuándo quieres decirlo, el cómo es cuestión de cada uno, ése es el punto personal que caracterizará siempre tus textos, y eso es algo que creo que ni se puede, ni se debe cambiar.
Luego, en cuanto a Planes B, la verdad es que animo a todo el mundo a participar en el proyecto, porque a veces es complicado conseguir un hueco en el mundo editorial si no tienes antes un nombre, y participar en proyectos así, puede que no a corto plazo, pero tal vez a medio o a largo, si quieres dedicarte a ello, siempre pueden darte ese pequeño empujón que necesitas.

También quiero decir, y a mí me pasa el primero, que en muchas ocasiones falta confianza en uno mismo, falta el saber qué significa tu obra para los demás, porque al fin y al cabo, aunque uno escriba con sus ideas propias, siempre escribe para que le lea un público. Creo que iniciativas como Planes B dan también esa confianza que uno necesita, da esa opinión de alguien desconocido que te asegura que siempre será crítico contigo. Por lo demás, no me queda mucho que decir, así que simplemente despedirme y daros las gracias por todo ^^ Un saludo a todos los lectores.

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